lunes, 20 de abril de 2009
Gamoneda repasa su poética vida en el documental Escritura y alquimia.
El galardón puso a Gamoneda en el punto de mira de unos nuevos lectores. Como agradecimiento a este público, el Círculo de Bellas Artes produce un extraordinario documental sobre su vida, Escritura y alquimia, rodado en 2007 en los escenarios esenciales del escritor.
En la película el autor expone su pensamiento, su actitud vital y literaria y su memoria. “La poesía no puede cambiar el mundo”, subraya el poeta- “Intensifica la conciencia, pero no puede cambiar el rumbo de las cosas. La poesía tiene que ser subversiva en lo específico de su lenguaje, no en el contenido, para eso ya están los periódicos”. El documental forma parte de la aventura emprendida por el Círculo de Bellas Artes por introducir una videoteca fundamental que multitud de respuestas artísticas.
Noticia redactada por Samuel Calle.
Mon Montoya. El árbol del rescate.
La exposición es de gusto expresionista y recopila esas obras que giran en esa esfera de cuadros de artistas que vivieron los cambios que el arte español experimentó entre los setenta y ochenta, incluyéndose en la línea de lo que se denomina pintura conceptual, pero con un fuerte componente autorreferencial, que se palpa en una concepción casi abstracta inundada de signos que cargan de un contenido psíquico el espacio del lienzo.
Mon. Montoya (Mérida, 1947) pero formado en Ciudad Real y Madrid, representó a España en la XIV Bienal de Sao Paulo (1978) y en la XI Bienal de París (1980). Desde su deriva hacia la abstracción a finales de los 80, parece haber un acuerdo entre críticos y artista en que la clave de lectura de las pinturas de Mon. Montoya se dirime en un ámbito lingüístico. Mazariegos habla de caligrafía líquida, de alfabeto pictórico, de códice, de fonética; por su parte, el propio Montoya insiste en términos como traducción, palabras plásticas y llega a hablar de algunos de sus trazos más figurativos como “vehículo esencial de significados”. Sus cuadros de los años setenta (época de las primeras exposiciones) están imbuidos en una constelación surrealista. En esa época sus lienzos están parasitados por personajes extraídos de un imaginario, figurativa y cromáticamente, muy próximo al de Miró, pintor del que recibe una fuerte impronta que, transformada, permanece todavía en su poética conceptual. Transcurrido tiempo esos personajes van disolviéndose en los lienzos para llegar a desaparecer en una transición hacia una abstracción por la que todavía deambula. Es desde esta abstracción desde la que se puede hablar de su pintura como caligrafía plástica.
Noticia redactada por Samuel Calle.
Josef Sudek. Una ventana en Praga. Fotografías de los años cincuenta
A comienzos de los años 30, Sudek se convierte en uno de los representantes más destacados de la Nueva objetividad y el funcionalismo fotográfico. 1940 suele considerarse un punto de inflexión en su obra, debido a que cambia radicalmente su estética y se inclina hacia un enunciado fotográfico más subjetivo, empieza a trabajar con cámaras de gran tamaño, muestra predilección por el positivado de contacto y retorna a la técnica del pigmento fotográfico. Nace en ese instante un fotógrafo de renombre mundial cuya obra, muchos teóricos e historiadores de fotografía clasifican, como pictorialismo purista, funcionalismo, nueva objetividad o fotografía subjetiva. Sin embargo, el autor se define como un romántico.
En la obra de Sudek, el argumento principal del romanticismo – el tema de la noche – destaca precisamente en sus fotografías de los años de la guerra y del periodo comunista. El ambiente melancólico de algunas fotografías aparece realzado por la bruma, que cae sobre la ciudad envolviéndolo todo.
Otra temática obsesiva en Sudek fueron los árboles, los fotografió ya antes de la Primera Guerra Mundial, pero también en las décadas siguientes. Un momento culminante de esta línea lo constituyen sus trabajos sobre la selva virgen de Mionší, realizados en los años cincuenta y sesenta, donde los árboles o sus torsos se presentan como individuos extraordinarios, muchas veces marcados por un destino cruel.
El fin de la primavera despertaba con frecuencia el interés del autor, por lo que encontramos en su obra frecuentes motivos de palacios y edificios barrocos decadentes, cementerios, y paredes desconchadas. En su obra podemos descubrir a menudo objetos que pasaron el cenit de su existencia física, recordándonos el paso inflexible del tiempo.
Josef Sudek murió en septiembre de 1976, año de numerosas celebraciones con motivo de su ochenta cumpleaños, en el que tuvieron lugar grandes retrospectivas en el Museo de Artes Decorativas de Praga, en la Galería Morava de Brno y en la ciudad alemana de Aquisgrán.
Sudek dejó un extenso archivo de negativos y fotografías reveladas. En su estudio se quedó a vivir su hermana, quien a raíz de su edad no consiguió mantener en buen estado el material y se deterioró rápidamente. Después, la construcción de madera se incendió y fueron destruidos numerosos documentos irrecuperables.
Entre 1976 y 1985, la albacea, Anna Fárová, fotográfa e historiadora del arte experta en la obra de Sudek, prepara el legado de Josef Sudek, que contiene 21.600 positivos, 54.519 negativos y 618 obras artísticas de varios autores (cuadros, dibujos, gráficas y plásticas), y lo entrega al Museo de Artes Decorativas de Praga, la Galería Nacional de Praga, el Instituto de Teoría e Historia de las Artes de la Academia de Ciencias de Checoslovaquia en Praga, la Galería Morava de Brno, la Galería Regional de Artes Plásticas de Roudnice nad Labem, el Museo Regional de Kolín nad Labem y la Bibliothèque Nationale de París.
Anna Fárová, inició la reconstrucción del estudio y el ajuste del jardín en el año 2000. Hoy en día este edificio alberga el museo de Josef Sudek y una pequeña sala de exposiciones de arte fotográfico contemporáneo.
Noticia redactada por Samuel Calle.
domingo, 19 de abril de 2009
Hollywood mira hacia la televisión
Hasta hace unos años la televisión era una salida para muchos profesionales que no encontraban su hueco en la gran pantalla. En la actualidad la situación ha cambiado. Hollywood cada vez mira más hacia su hermana pequeña para encontrar nuevos talentos.Por ello han buscado a uno de las mayores estrellas catódicas para revitalizar una de las sagas más importantes de la ciencia ficción: Star Trek. El encargado: J.J. Abrams.
Abrams intentó a finales de los noventa, una primera incursión el cine con escaso éxito. Llegó a ser el guionista de ‘Armagedon’, que aunque tuvo una buena taquilla, se alejaba de sus objetivos. Por esta razón en 1998 dio el salto a la pequeña pantalla con una serie juvenil, ‘Felicity’. Tras varias temporadas, inició su segundo proyecto televisivo con ‘Alias’ e hizo realidad uno de sus sueños que era llevar a cabo un producto de espías al más puro estilo James Bond.
Con esta serie se ganó la confianza de las grandes productoras y de las cadenas y en 2004 llegó su consagración como uno de los grandes de la pequeña pantalla con ‘Perdidos’. Con esta serie explotó, y aun lo hace, sus grandes cualidades para que su producto trascienda más allá de la pantalla, con grandes campañas de marketing, foros por internet y todo tipo de material para fidelizar a unos fans entregados.
Por ello volvió a Hollywood por la puerta grande, de la mano de Tom Cruise con la tercera entrega de Misión Imposible. En la actualidad Abrams ultima el estreno de su película de Star Trek. Este filme supondrá un reinicio de la saga e intentará devolverle el brillo pasado tras dos décadas de productos mediocres. Aun así, no descuida su carrera en la televisión y continúa con ‘Pérdidos’ y ahora con ‘Fringe’, una serie al más puro estilo ‘Expediente X’.
Aunque no es el único caso de genios de la pequeña pantalla que se han hecho un nombre dentro de Hollywood. Hace cinco años Paul Haggis sorprendía al mundo con su guión de ‘Million Dollar Baby’ que le valió para llevar a cabo un año después ‘Crash’. Esta película que fue premiada con varios Oscars entre los que destacan mejor guión y mejor película fue el salto definitivo a las grandes producciones.
Antes de eso Haggis era un trabajador de la televisión. Su mayor logro había sido la creación de ‘Walker: Texas Ranger’ y haber participado en diferentes series de éxito como ‘Treintaytantos’, ‘La Ley de Los Ángeles’ o ‘Due South’. Tras sus dos éxitos en la gran pantalla inició la producción de una serie sobre la mafia irlandesa, ‘Los hermanos Donnelly’ que fue calificada por la crítica como los nuevos ‘Soprano’. El poco éxito de audiencia redujo a la serie a una sola temporada.
Tras este fracaso le llegó una gran oportunidad: La saga de James Bond. Tras más de una década perdiendo espectadores, EON Productions decidió revitalizar el producto encargándoselo al guionista de moda. El éxito le dio el crédito suficiente para que le encargaran la continuación, que fue la primera película de Bond que no tuvo ninguna base en un relato de su creador, Ian Fleming. En la actualidad prepara la segunda temporada de la adaptación de ‘Crash’ a la televisión tras el éxito de la primera entrega en el canal de cable DirecTV.

Por último, destaca Aaron Sorkin que se hizo famoso como autor de ‘El ala oeste de la Casablanca’. Tras el fracaso en terreno de audiencias (éxito en cuanto a críticas) de su tercer producto televisivo Studio 60 está preparando un filme sobre los creadores de Facebook. No es el único proyecto de este guionista considerado como uno de los ‘niños de terribles’ de el actual Hollywood, ya que Steven Spielberg está interesado en producir una película basada en uno de sus guiones. Su último trabajo fue la película dirigida por Mike Nicholls y protagonizada y producida por Tom Hanks, ‘La guerra de Charlie Wilson’.
Casos inversos
Otro fenómeno que se ha producido es que algunos directores y autores cinematográficos consagrados buscan en la pequeña pantalla una forma de expresión más acorde y flexible. Es el caso de Allan Ball que tras triunfar con American Beauty se ha dedicado a la ficción televisiva con ‘Dos metros bajo tierra’ y ‘True Blood’. O Bryan Singer que tras X-Men y Superman se ha dedicado a la exitosa serie ‘House’.
La televisión ya no es un refugio para guionistas de segundo nivel y Hollywood se ha dado cuenta de ello. Al igual que los espectadores. Mientras las salas de cine cada vez están más vacías, más gente comenta el último capítulo de la serie de moda.
viernes, 17 de abril de 2009
El gran albúm de un batería
Acompañado de Binki Shapiro y Rodrigo Amarante (cantante y guitarrista del grupo Los Hermanos), ofrecen un rock con tintes brasileños, lugar de procedencia tanto de Moretti como de Amarante, un trabajo editado por el sello Rough Trade.
Se trata de un proyecto en el que han trabajado durante meses, que curiosamente comenzó como una broma en un encuentro entre los brasileños, en la que se convencieron mutuamente de que sería divertido tocar juntos. Al parecer la idea les está resultando a las mil maravillas, ya que la crítica no ha hecho más que alagar su trabajo, y en cuanto a la opinión de otras bandas de rock, Travis han destacado: “el renovado sonido bosanova que redunda en melodías maravillosas”.
Con este trabajo Moretti se emancipa de su banda The Strokes, que no saca material desde 2006. Pero sin desvincularse de ellos, ya que se anuncia que en breve volverán a los estudios de grabación con un nuevo disco.
De momento el batería nos regala un Gran Álbum.
Noticia redacta por Eixchélt González
jueves, 16 de abril de 2009
La última escena de Clint Eastwood

En la pasada gala de los Oscar 2009 se presentó ante el gran público la última película de Clint Eastwood, Gran Torino. Esta superproducción estadounidense dirigida por el actor y director norteamericano ahonda en las raíces más profundas de Eastwood y muestra una reflexión del tipo de persona en que se podría haber convertido uno de sus más famosos personajes 'Harry el sucio'.
Walt Kowalski, protagonista de ‘Gran Torino’, es aquello en lo que Harry Callahan se podía haber convertido con el paso de los años. Retirado, de humor agraviado con los años de jubilación, chapado a la antigua y anclado a su sentido de la patria y sus recuerdos, que simboliza su Gran Torino del 72. Harry, o Walt, vive hoy entre vecinos de ojos rasgados y pandilleros. Pese a los achaques de la edad en él permanece intacto el sentido de la justicia. Los buenos siguen siendo los buenos y los malos, los malos. Por eso, cuando el Gran Torino o la seguridad de sus vecinos se ven en peligro no puede hacer otra cosa que volver a la acción.
En el mundo del cine muchos actores han caído en los tópicos culturales que la audiencia les acaba imponiendo. Clint Eastwood ha sido demarcado con la imagen de tipo duro. Sin embargo, de su trayectoria como intérprete a su recorrido como director, Eastwood se ha encargado de ofrecer nuevas lecturas en las que se le ubica más como figura que como actor. Aún así, no podemos olvidar que fue uno de los grandes protagonistas del spaghetti western.
El duro
La primera y posiblemente más grande de esas interpretaciones no tenía nombre y apenas respondía a algún apodo. Poncho, cigarro recortado, cinturón ladeado... Un jinete anónimo que disparaba primero, jugaba sucio, y respondía a una ley muy particular: la suya propia. Sergio Leone le hizo héroe al mercenario en ‘El bueno, el feo y el malo’ o ‘El hombre sin nombre’. En 1992 Eastwood comenzaría a cambiar su imagen levemente cuando se puso detrás de la cámara en ‘Sin perdón’. Si el Eastwood de Leone no tenía pasado alguno, el de ‘Sin perdón’ era todo pasado.
Pero no sólo de viejos pistoleros ha vivido Eastwood. Con ‘El sargento de hierro’, el director llevó su imagen de tipo duro hasta extremos insospechados.
El sensible
Durante los siguientes años Clint Eastwood ha desmentido en papeles posteriores su imagen más ruda dando salida a su vertiente más sensible. El máximo exponente en este sentido es Robert Kincaid en ‘Los puentes de Madison’. Una década atrás, Eastwood era un sargento dictatorial. Ahora, es un fotógrafo encantador que seduce a una rendida Meryl Streep.
El mito
Con ‘Gran Torino’ Clint Eastwood pone la guinda a una grandísima trayectoria que ha hecho vibrar de pasión a sus seguidores, de edad más avanzada, con el cine del oeste, y llorar a los nuevos espectadores del cine más moderno, dirigiendo películas como Million Dollar Baby. Por ello, por todo lo que ha dejado y ha enseñado al mundo del cine, Clint Eastwood se ha ganado por derecho propio la calificación de mito del cine.
Reportaje redactado por Ángel García Rubio
miércoles, 15 de abril de 2009
Madrid pone en marcha la XVIII edición del Festival Les Rencontres
Las nuevas tendencias cinematográficas y del vídeo arte se dan cita en la capital española. El festival internacional dará comienzo el 16 de abril y concluirá el próximo día 25.
Desde 2007 Madrid se viene sumando a París y Berlín como una de las sedes del Festival Les Rencontres International que anualmente muestra al mundo el camino que va tomando el cine y sus variantes artísticas. En esta ocasión el festival se repartirá entre el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Auditorio del Ministerio de Cultura, el CA2M (Centro de Arte Dos de Mayo), la Filmoteca Española y el antiguo edificio de la Tabacalera. Este último se ha convertido en otro de los grandes atractivos del festival, ya que sus diez años de abandono darán paso a lo que se inaugurará como el futuro Centro Nacional de las Artes Visuales (si bien es cierto que ya ha acogido alguna muestra fotográfica en los últimos tiempos).
Aparte de los nuevos trabajos de cineastas y creadores del vídeo arte como Vasco Araujo, Carles Congost, Yves Netzhammer o William Wegman, también se dedicará un espacio a la filmografía del autor armenio Artavazd Pelechian, (el mejor cineasta del mundo, según Jean Luc Godard) conocido, al menos por los 263 fans que posee en la red social Facebook, por sus cortos documentales y por ser el creador del denominado “distance montage”; y al documental D’Est (1993) del belga Chantal Akerman.
Además, para fomentar la participación del público joven universitario, el festival proporcionará un acceso prioritario a los debates, a las áreas de consultas, así como a las proyecciones y a las dos inauguraciones del 16 y 17 de abril.
Noticia de Miguel Canalda